Boletus y experiencias

El martes de la semana pasada decidimos ir a pasar el día a Rascafría, un pueblecito del Valle del Lozoya en Madrid, muy especial para nosotros, pues en su ayuntamiento nos casamos en octubre de 2008.

María condujo la furgo hasta el punto más alto del Puerto de la Morcuera, echando sapos y culebras por la boca ya que el trayecto era difícil para una conductora novel. Allí hicimos una parada técnica en el refugio. Dando un paseo mientras el embrague descansaba, nos cruzamos con un buen hombre que llevaba desde las 6 de la mañana recogiendo setas y, escuchando que la madre de María le hablaba a Éire en francés, entabló conversación, pues había estado casado con una francesa. Abuelas y niñas abren puertas, así que muy generosamente aquel hombre madrugador nos regaló unos cuantos Boletus edulis.

Boletus edulis recogidos en el puerto de la Morcuera, Madrid

Decidimos que, ya que estaban recién cogidos, no podíamos desaprovechar la ocasión de cocinarlos y comerlos en la furgo. En cuanto llegamos a Rascafría fuimos a la tienda a comprar el pan, unos huevos, ajo y una botella de vino, y nos fuimos al Mirador de los Robledos, un lugar tranquilo con unas vistas espectaculares.

Niña observando por unos prismáticos en el Valle del Lozoya

Éire, oteando el horizonte

La primera receta de boletus que os traemos hoy es un pelín improvisada, pero sirvió para hacer un gasto en los comercios locales, cosa que intentamos hacer siempre que podemos. Los ingredientes de la receta, pues como siempre, muy básicos (a excepción de los boletus, que son la estrella del plato): aceite de oliva, un poco de ajo y huevos.

Limpiamos las setas y las laminamos finitas.

Corta los Boletus edulis en finas láminas

Cuanto más finos, mejor

En una sartén ponemos el aceite de oliva con el ajo y cuando éste empiece a saltar, echamos las setas laminadas y las dejamos al fuego hasta que estén blanditas. En ese momento echamos los huevos a la sartén y tapamos hasta que el huevo esté en el punto que nos guste. Echamos sal y servimos inmediatamente.

Receta de Boletus edulis con huevos

Del campo al plato en pocas horas

Después de comer, nos dimos un paseo hasta el Monumento al Guarda Forestal y desde allí, inocentemente, comentamos en nuestro Twitter la anécdota del buen hombre que nos había regalado los boletus. Inmediatamente, Kate y Denys, los autores del blog Viajamos Juntos pusieron en marcha la maquinaria y en menos de 24 horas habían organizado una escapada para enseñarnos a buscar setas: era el primer madTBSetas.

Amanita muscaria del Valle del Lozoya

Ésta mejor no os la comáis

Así que pocos días después, el sábado por la mañana, Viajamos Juntos, Viajando en FurgoViviendo Analógicamente y La Furgoteta echábamos a andar en busca de las preciadas setas. Para los novatos la cosa no era demasiado fácil, porque los boletus estaban medio enterrados y se camuflaban a la perfección en el terreno. Aunque poco a poco y con ayuda de los consejos de Denys, el experto de la expedición, nos pudimos llevar unos cuantos boletus para la furgo.

Recogimos varios kilos de Boletus edulis y Boletus pinophilus, ambos muy parecidos y muy sabrosos. También vimos bastantes ejemplares de boletus baboso (Suillus luteus), otra seta de la familia de los boletus pero de menos valor gastronómico, por lo que la dejamos tranquila. Claudia, la pequeña de Viajando en Furgo, fue la descubridora del único robellón (níscalo o Lactarius deilciosus) que recogimos.

Grupo de excursionistas buscando setas en el puerto de la Morcuera

La patrulla setera

Boletus edulis en el puerto de la Morcuera

El campeón de la jornada

Y qué mejor manera para terminar la jornada que cocinar en las propias furgos las setas que acabábamos de coger. Con una materia prima tan buena como estos boletus, no hacía falta demasiada elaboración. En La Furgoteta las preparamos con foie gras, una receta muy resultona: laminamos las setas, las pusimos a la sartén con aceite de oliva hasta que se quedaron blanditas y ya fuera del fuego les echamos trocitos de foie gras por encima.

Comiendo setas bajo los toldos de dos furgonetas camper

Lo mejor: la hora de comer

Receta de Boletus edulis con foie gras

Éstas setas duraron muy poco, os lo aseguramos

Pero lo mejor de todo fue compartir un día tan agradable con gente maja y divertida; nos reencontramos con la familia de Viajando en Furgo con los que ya habíamos coincidido en el Encuentro de Familias en Ruta, conocimos a Leire y a algunas de sus cámaras, del blog Viviendo Analógicamente y aprendimos un montón de Denys y Kate de Viajamos Juntos, a los que tenemos que agradecer su generosidad y su vocación de profesores. Si queréis unos consejos prácticos para buscar setas en Madrid no tenéis más que pinchar aquí para leer una entrada suya sobre el tema.

Y si vosotros nos queréis contar vuestras experiencias no dudéis en dejarnos un comentario.

Feliz martes a todos.

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