Combatir el frío cuando viajas en furgoneta

Nos gusta el invierno, nos gusta el frío y en esta época del año intentamos viajar todo lo que podemos. Esta estación nos ha llevado en años anteriores a visitar Alemania, República Checa, Inglaterra, Francia y casi toda España. Si vas de hotel, combatir el frío nocturno es fácil. Pero… ¿y cuándo vamos a dormir en la furgo y la temperatura baja de los 4 grados? Conocemos a furgoneteros que evitan viajar en esta época, porque no les gusta el frío. ¿No será que no se han preparado lo suficiente? En esta entrada os vamos a dar todos los trucos que conocemos para dormir calentitos en la furgoneta o autocaravana mientras en el exterior todo se congela.

1: Llega seguro a tu destino

En cuanto a la elección del destino, no tenemos nada que decir. De lo que se trata es de que elijas el destino que te apetezca sin pensar en el frío que puedas pasar. Alta montaña o lo que sea, que el frío no te desanime.

Furgoneta Volkswagen California en la nieve y mujer porteando con raquetas de nieve

Nosotros no renunciamos a furgonetear en la nieve

Eso sí, ten precaución y sigue los consejos de la DGT para conducir en invierno. Lleva el vehículo en buenas condiciones (en especial los neumáticos), suficiente gasolina, comida y agua, cadenas, mira las previsiones del tiempo, etc.
Una vez que has llegado a tu destino llega la hora de dormir. Entonces es cuando debes empezar a tomar decisiones que te harán pasar más o menos frío.

2: Dónde estacionar el vehículo

No, no vale cualquier lugar. Si va a hacer frío por la noche, debes elegir un lugar resguardado. Aunque apenas haya viento, una suave brisa apenas perceptible hará que tu autocaravana o furgoneta conserve el calor muchísimo peor. No es conveniente que duermas en lugares elevados. Es mejor elegir valles o depresiones del terreno. Y lo mejor es estar rodeado de árboles que tapen el viento. También es una buena opción, en aparcamientos con muchas autocaravanas, ponerse unos junto a otros para servir de cortavientos. Pero lo mejor, sin duda, es meterse en un bosquecillo.
Infografía sobre dónde estacionar la autocaravana si hace frío
Es raro que puedas tener esto en cuenta, pero no pierdas de vista el Este: si por la mañana te da el sol enseguida lo agradecerás muchísimo.
Si decides ir a camping, la cosa suele ser más sencilla, porque suelen estar en lugares abrigados. Pero es que en invierno cierran tantos que eso te limitaría mucho los destinos a elegir. Nosotros en las escapadas invernales dormimos por el campo casi siempre.

3: En qué cama dormir

Si tu autocaravana o furgoneta tiene varias camas y puedes elegir, seguro que las hay más frías y más cálidas. En el caso de una furgoneta con techo elevable en las camas de arriba se pasa mucho más frío que en las de abajo. Además, la calefacción estacionaria llega mucho mejor al piso de abajo que al de arriba.
Lo cierto es que, aún así, nosotros dormimos siempre arriba, porque en invierno, con todo el lío de ropas, abrigos, raquetas de nieve y trineo, la furgo va muy llena, y despejar la cama de abajo es un rollo.

Si viajas con niños, seguramente quieras que ellos duerman en las camas más calientes de tu casa rodante.

4: Pon fundas para el techo elevable

Si duermes en una furgoneta con techo elevable y lo levantas en invierno, tienes que hacerte con una. El techo elevable tiene una tela muy fina, de una sola capa, con unas rejillas de ventilación que son un horror en pleno invierno. Las fundas son, en nuestra opinión, imprescindibles.

Las hay de dos tipos:

Funda interior

Se colocan desde dentro, son una segunda capa para la tela del techo elevable. Aíslan bastante del frío y tienen la ventaja de que puedes bajar el techo con la funda puesta. Nosotros la colocamos en otoño y no la quitamos hasta primavera. No te pienses que el aislamiento es total, ni mucho menos. Es una medida más, y se nota, pero no esperes estar caliente solo por eso.

Funda interior para techo elevable de una furgoneta Volkswagen California

La funda interior de nuestra furgoneta

Sabemos de dos fabricantes: Brandrup, de Alemania, que la tienen por 498 euros (la puedes comprar directamente en los concesionarios Volkswagen) y Thais, de Valencia, que la tienen por 240 euros (se compra por correo). En ambos casos hablamos de precios para una Volkswagen T5. Nosotros, por precio, elegimos en su día la de Thais. No podemos decir cuál es mejor, porque no hemos probado la de Brandrup, pero el sistema es muy similar.

Funda exterior

Esta funda cubre todo el techo elevable por fuera. El aislamiento térmico es mayor y protege también de la lluvia. Es posible poner ambas, la interior y la exterior al mismo tiempo. Pero colocarla y quitarla es algo tedioso y no se puede bajar el techo con ella puesta. Nosotros la llevamos siempre, pero solo la colocamos en caso de que vaya a llover mucho.

Funda exterior sobre el techo elevable de una furgoneta Volkswagen California

La funda exterior de la furgoneta, tras una noche lluviosa

Thais tiene dos modelos: normal y premium, de 130 y 195 euros respectivamente, que se diferencian en el sistema de agarre (más hermético en el caso de la funda premium).
Brandrup tenía también una funda exterior pero no la hemos localizado en su web.

5: Coloca oscurecedores, cortinas y aislantes

A veces se nos olvida que algo tan sencillo como bajar las persianas de la California aísla mucho. Coloca todos los sistemas de protección y aislamiento que tengas para los cristales. Aunque no estén pensados más que para tapar la luz, te aislarán bastante del frío.

Cristales congelados por dentro en una furgoneta cámper

Cristales con la humedad de nuestra respiración congelada por dentro, tras una gélida noche en la zamorana Sierra de la Culebra

6: Enciende la calefacción estacionaria

Si no tienes, no te agobies, se puede dormir sin ella. Con la primera furgoneta que tuvimos, sin calefacción estacionaria, hubo noches en las que la garrafa de 5 litros agua se congeló por completo mientras nosotros dormíamos. Y sobrevivimos. A veces nos dolía un poco la cara por el frío, pero nos tapábamos y listo.
Pero también es cierto que cuando compramos la nueva furgo decidimos que la calefacción estacionaria era un extra al que no íbamos a renunciar. Además, si duermes con niños pequeños es casi imprescindible.

La nuestra es programable. Le obligamos a encenderse por la noche más o menos veces según el frío que vaya a hacer. Es cuestión de irle pillando el truco. En las noches de más frío, la hemos programado para que se encianda 45 minutos cada dos horas.

Pantalla de la centralita de una Volkswagen California con la programación de la calefacción estacionaria

La calefacción, programada para pasar una noche a pleno rendimiento

Si no tenéis calefacción en vuestra furgoneta y os interesa instalaros una, hay muchas empresas que las colocan. Os destacamos algunas en Madrid (Roulot), Barcelona (Lafurgo.net y Lulukaravana), Navarra (Furgo Karavaning) y Huesca (Tinkervan). Lo más práctico es que la calefacción se alimente del diesel del propio depósito del vehículo. Si estáis pensándoos instalar una en serio, llamad a alguna empresa e informaros, porque hay muchos factores a tener en cuenta: tamaño del vehículo, combustible, espacios disponibles para la instalación, necesidad de una batería auxiliar para alimentar el ventilador, etc.

7: Haz una pelota con tu ropa

Vestirse por la mañana con ropa congelada es horrible. Si lo has sufrido ya, prueba este truco. Sabemos que suena extraño, pero si no tienes calefacción estacionaria, lo agradecerás.

Según te quites la ropa, ve haciendo una pelota con ella. En el interior de la pelota coloca la ropa interior (mejor si está limpia…). En la parte exterior de la pelota, la cazadora. Trata de doblarla lo más compacta posible y verás como, al día siguiente, tu ropa aún conserva bastante calor de tu cuerpo.
Si hace mucho frío y estás solo, mete la pelota en tu cama, bajo el edredón, y la mantendrás más caliente todavía.

Pasos para hacer una pelota con la ropa para conservarla caliente por la noche

Pasos para conseguir una pelota de ropa que conserve el calor: 1: Envuelve la ropa interior con la camiseta. 2: Envuelve el paquete resultante con el pantalón. 3: Jerseys o sudaderas, por encima. 4: La cazadora es la última capa. 5: La pelota, terminada.

8: Pijamas, calcetines y ropa térmica

Ya se sabe: ande yo caliente, ríase la gente. Dormir con calcetines es un disfrute en noches heladas. Nosotros llevamos siempre unos calcetines calentitos en la furgo, junto con los pijamas. Y si la noche es muy fría, no dudamos en cambiar los calcetines por mallas y camisetas térmicas.

Pijama de invierno y ropa térmica para no pasar frío en una noche furgonetera

Plan A: pijama y calcetines. Plan B: ropa térmica (manteniendo los calcetines, claro). Plan C: ¡La suma de ambos!

9: Edredón y sábanas de invierno

Está claro que el edredón debe ser abrigado. Pero con eso no basta. Unas sábanas normales de algodón estarán congeladas cuando te acuestes. Y si por la noche te mueves, aquella zona de la sábana que no estaba en contacto con tu cuerpo estará fría, dando una sensación muy desagradable. Al final lo que ocurre muchas veces es que te quedas hecho un ovillo, sin moverte, y acabas con dolores de espalda o de cadera por no haberte movido lo suficiente por la noche.

Las sábanas de invierno son calientes al tacto. Te metes en ellas y no te roban el calor de tu cuerpo. Acostarse es más agradable y por la noche te mueves con más libertad, por lo que no te despiertas dolorido. Pueden ser de franela o de forro polar. Nosotros compramos unas hace poco en el Lidl, y aunque son bastante feas, hacen su papel.

Sábanas térmicas de microfibra comparadas con sábanas de algodón

A: Las nuevas sábanas invernales de La Furgoteta. B: Textura de una sábana de algodón comparada con C: Textura de una sábana de microfibra.

10: Bebés, mejor contigo

Somos la Furgoteta, tenemos que decir algo de los bebés. Cuando tuvimos a Éire estábamos preocupados por el frío que pudiera pasar en la furgo. Lo que más nos inquietaba es que ella iba a dormir abajo y nosotros en la cama de arriba. Aunque la parte de abajo es más caliente, no íbamos a saber si estaba con frío o si con la calefacción estaba recocida. Nos planteamos comprar un termómetro con alertas de temperatura que nos avisara cuando hiciera mucho frío o mucho calor en las inmediaciones de su cama. Sólo nos faltó contratar a un ingeniero para que nos construyera un equipo de alertas térmicas. Esto es lo que viene a ser complicarse la vida y entrar en la histeria del padre primerizo. Estábamos ofuscados, no pensábamos con claridad; no se nos ocurrió que los bebés pueden (y según nuestro criterio ahora mismo, deben) dormir junto a sus padres. Así que al final optamos por lo más sencillo: dormir todos juntos. Nosotros estamos mucho más tranquilos y Éire está arropada por nuestro calor corporal. Hasta tal punto que, con una helada impresionante, nuestra hija se destapa porque le sobra el edredón.

Esperamos que os sean de utilidad nuestros truquillos para no pasar frío en la furgo y que si vosotros tenéis alguno diferente lo compartáis en los comentarios.

Que paséis un feliz día.

María, Heber y Éire.

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