Cómo hablar de dinero con nuestros hijos

-Papá, ¿cuánto cuesta una furgoneta?

-Mucho dinero Éire.

-Pero mucho, cuánto. Yo cuando sea mayor quiero comprarme una para viajar con mi golden chico y mi golden chica.

-Pues una furgoneta puede llegar a costar más de 50.000 euros.

-Pues yo tengo 53 euros guardados en mi bote.

-Pero aún te falta mucho para llegar a los 50.000. Tendrás que ahorrar.

-¿Ahorrar?. Y eso, ¿cómo se hace?

Esta conversación la tuvimos hace un par de meses con Éire estando de vacaciones. ¿Os suena? ¿Os ha pasado alguna vez? Lo cierto es que a veces nos resulta complicado hablar de dinero con nuestros hijos por varias razones: o bien porque es un tema que nos incomoda, o porque creemos que a los niños no hay que agobiarles con ello o simplemente porque nos resulta complicado dar respuesta a sus preguntas.

Furgoneta camper y familia

Por eso cuando vimos el primero de los videos de la campaña #deTúaTú de Caixabank nos sentimos muy identificados porque plantea esos temas que a nosotros nos preocupan bastante y que no sabemos si estamos tratando correctamente con nuestras hijas: dar paga o no dar paga, ¿cuánto dinero?, ¿desde qué edad?, ¿con su dinero se pueden comprar lo que quieran?, ¿cómo les ayudamos a ahorrar?

Nosotros os contamos en este artículo cómo lo hacemos y las cosas que hemos aprendido de la mano del economista Jordi Martínez en colaboración con Caixabank.

La paga

En el video de Caixabank nos plantean el tema de la paga. Nosotros empezamos a darle paga a Éire este año 2018 cuando cumplió 6 años. Cada domingo le damos un euro que ella mete en su bote. Se supone que ese dinero tiene que ahorrarlo para comprarse sus caprichos. Pero ahora nos estamos dando cuenta de que no lo estamos haciendo bien. Al final, casi no se gasta nada, porque mete la moneda en el bote y ahí se queda sin ningún objetivo concreto.

Creemos que un euro es suficiente para un niño de 6 años pero dárselo en una moneda no le enseña a administrar ese euro.  Nos parece una buena idea darle el euro fraccionado; por ejemplo, una moneda de 50 céntimos, una de 20 céntimos y tres de 10 céntimos.

Tarros de cristal con etiquetas para fomentar el ahorro

Con la paga le ayudamos a fomentar su responsabilidad financiera. ¿Cuánto te vas a gastar esta semana y cuánto vas a ahorrar?. ¿Y para qué vas a ahorrar? Éire lleva tiempo queriendo comprarse el Superset Parque de Perros de Playmobil que cuesta 15 euros, así que se ha propuesto ahorrar 30 céntimos de su paga semanal. Hemos hecho un calendario de cuánto tardará en ahorrar ese dinero y sale casi un año, así que nos hemos comprometido a ayudarla un poco y cuando ella ahorre 3 euros, nosotros le damos otros 3 euros. Así, ella estará motivada para ahorrar ese dinero, pues tiene un objetivo concreto.

¿A cambio de qué le damos la paga?

Pues lo cierto es que nosotros no se la damos ni por hacer su cama, ni por recoger la mesa ni por hacer ninguna tarea concreta. Ese tipo de tareas se hacen en casa porque hay que hacerlas y no requieren ninguna recompensa. ¿Qué pasaría si en algún momento no le podemos dar esa paga?, ¿dejaría de hacer las tareas?.

¿En qué se gasta la paga?

A nosotros nos ha pasado. Ha llegado con el dinero y ha dicho que se lo quiere gastar en una de esas maquinitas que te sacan un bola con un juguete espantoso que  la mayoría de las veces no aguanta ni medio asalto. Tú le dices que no. La criatura te dice que es su dinero, que se lo puede gastar en lo que quiera. Y ahí empieza el problema. Así que ahora hemos decidido hacer de manera consensuada una lista de cosas en las que se puede gastar la paga: lápices de colores, cuadernos, algún muñeco o cochecito, pelotas, libros, un concierto… Aunque quizá alguna vez podamos permitirle equivocarse. Ese jueguete que se ha comprado (y que como padres ya sabíamos que era un churro), le ha durado una mañana. Seguro que la próxima vez su decisión será otra.

Vemos en el video de Caixabank que es importante incentivar el ahorro. Tenemos que ayudar a nuestros hijos a decidir y buscar objetivos de gasto que sean asequibles. Con una paga de un euro a la semana, Éire tardaría 4 años en ahorrar para comprarse un coche con motor. Y eso, ahorrando el euro semanal entero. Así que o bien nos buscamos otro objetivo o bien le ayudamos a organizar un presupuesto que indique que a partir de ese momento cada vez que la abuela o los tíos le den dinero, irá todo destinado al ahorro.

Hablar de dinero

Qué difícil es esto. Pero en las familias se tiene que poder hablar de todo y sobre dinero, también. Si lo pensamos friamente, hay muchísimos momentos a lo largo del día para hablar con ellos de dinero. Nosotros aprovechamos la visita al supermercado, cuando nos tomamos algo en un bar o cuando nos tenemos que comprar ropa.

Niña en supermercado comprando pimientos

Éire es feliz leyendo las cartas de los restaurante y le encanta hacer cálculo mental; así que aprovechamos esos momentos para que según pedimos nuestros platos, calcule cuánto nos va a costar la cena. Cuando llega el ticket, lo comprobamos. ¿Es lo que teníamos pensado?, ¿nos han cobrado de más o de menos?. Si pasa algo de esto último, con toda la educación del mundo se lo comentamos al camarero y problema solucionado. También nos gusta hablar sobre qué cosas podríamos haber hecho con ese dinero: ir todos al cine y comer palomitas, comprarnos ropa para la nieve, arreglar la puerta de la furgo que está estropeada…

Solemos hacer una compra mensual y vamos todos juntos al supermercado con una lista interminable. Éire coge la lista y vamos buscando por los estantes: lentejas, arroz, manzanas, cereales, yogures… La de dinero que se va todos los meses en la compra. Creo que a partir de ahora pondremos en práctica la idea del video de Caixabank de hacer misiones especiales en el súper buscando “las lentejas más baratas”. Nos lo vamos a pasar pipa.

Niña en la cola del supermercado

¿Es tan importante el dinero?

Pues es importante, no nos engañemos. Trabajamos para ganar dinero, para pagar la hipoteca o la furgo, la comida, la ropa… Pero al final, no deja de ser dinero. Mi padre decía: “no hay nada más barato que aquello que se puede comprar con dinero”. Y es cierto. Solo es dinero, pero tenemos que ayudar a nuestros hijos a saber utilizarlo de una manera coherente dejándoles claro que mucho más importante es su familia y sus amigos. Y que no hace falta hacer regalos carísimos para que la gente sepa que les quieres; en el cole de Éire, por ejemplo, en los cumpleaños no se hacen regalos comprados; los niños llevan un dibujo, un coche hecho con una caja de cartón, se inventan una poesía o le regalan a su amigo algún jueguete o libro que tengamos en casa. ¿No es una idea genial?

Niños y perros paseando por el campo

Además, en nuestro día a día nos comprometemos a llevar a cabo un consumo responsable. Nosotros, por ejemplo, hacemos un menú mensual que nos ha cambiado la vida. Ahora ya no tiramos comida que se nos quedaba olvidada en el fondo de la nevera o el armario. Y nos hemos propuesto bajar nuestro consumo de agua, así que comparamos nuestras facturas y damos saltos de alegría cuando vemos que hemos conseguido bajar de un mes para otro.

En resumen

  • Habla con tus hijos de dinero. Es necesario para que sepan que las cosas cuestan dinero y que el dinero se gana con mucho esfuerzo. Si la familia pasa por un bache económico, también es importante explicarles la situación; de esta manera, entenderán por qué antes podíais ir al cine dos veces al mes y ahora vais una vez cada 3 meses.
  • Si consideras que tus hijos están en edad de recibir una paga, enséñales a administrarla. Utiliza un bote o una caja para guardar el dinero y empieza a utilizar con ellos términos como “ahorro” o “presupuesto”.
  • Una paga requiere tomar decisiones y conlleva responsabilidades. Ayuda a tu hijo a decidir en qué gastarse su dinero y cómo administrarlo. Practica con el ejemplo: revisa los tickets de la compra, apúntate los gastos mensuales de comida o ropa para saber si es más de lo que creías e intenta reducir el gasto si lo crees necesario.
  • Ayuda a tus hijos a marcarse objetivos que les ayuden a ahorrar. Puede que hayan visto un juego que les encanta y quieran comprárselo de manera impulsiva. Recuérdale que si sigue ahorrando se podrá comprar esa bici con la lleva meses soñando o podrá ir a ver el musical que tanto le gusta.
  • Háblales de solidaridad. Explícales que a lo mejor parte de su dinero puede servir para ayudar a alguien o para colaborar con una ONG. Éire destina parte de su paga para una una clínica veterinaria que tiene varios proyectos activos con animales concretos que han encontrado abandonados: operar los ojos de un perro, operar la pata de una gallina rescatada de una granja, comprar juguetes para una camada de mastines abandonados…
  • La paga depende de la edad del niño y también puede variar la periodicidad.  A un adolescente se le puede dar una paga mensual que le enseñará a gestionar, planificar y priorizar.
  • Aprovecha las rebajas y compara los precios. Será una buena manera de que vean lo que pueden ahorrar si se compran esa camiseta chulísima el 5 de julio en vez del 23 de junio.
  • Sé responsable con la economía famliar  y haz a tus hijos partícipes de ello. No te metas en un crédito sin haberte sentado a reflexionar, no compres de manera impulsiva, planifica los gastos familiares, apunta todos tus gastos y haz un balance a final de mes.

*Artículo en colaboración con Caixabank; gracias por confiar en nosotros.

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