Inglaterra (y Gales) con niños: 20 planes divertidos

Llevábamos mucho tiempo con ganas de visitar Inglaterra con la furgo y en las vacaciones de 2015 lo conseguimos. Estuvimos un mes recorriendo la isla y se nos quedó muchísimo por ver, pero como os contamos en este mapa interactivo, también pudimos ver un montón de lugares interesantísimos y bonitos. Por esas fechas Éire ya tenía 3 años y medio, así que participó activamente en la preparación del viaje y escogió alguno de los lugares que había que visitar sí o sí.

Niña con cámara de fotos frente a monumento de Stonehenge en Inglaterra

Muchas de las visitas y actividades que realizamos fueron fruto de la improvisación al encontrárnoslas por casualidad y quizá sean esas las más divertidas o interesantes. Hoy os traemos una lista con 20 planes divertidos para disfrutar en Inglaterra con niños. Algunas, como la visita al parque de Peppa Pig, pagando una entrada considerable, pero la mayoría son gratuitas.

Surcar los mares

Llegar a Inglaterra ya es toda una aventura para los peques. Nosotros decidimos viajar en ferry desde Bilbao y volver por Santander. La furgoneta iba segura y no había que meterle muchos kilómetros para llegar al norte de Francia y pasar por el Eurotunel.

En el ferry, además de pasillos y pasillos por los que correr había zona de juegos con columpios, casitas de colores, toboganes… Y ya que estábamos en alta mar había que intentar ver delfines y ballenas. No se nos logró, pero Éire disfrutó mucho jugando a explorar con los prismáticos.

Niña en un barco mirando al mar con prismáticos

 

Jugar con Peppa Pig

Muy cerca de Portsmouth, ciudad a la que llega el ferry, el parque de atracciones de Peppa es un mini parque dentro del Paultons Park. La entrada cuesta 25,75 libras y los niños que miden menos de un metro entran gratis. En este parque nos encontramos con todos los personajes de los dibujos animados, la casa de Peppa, el barco del abuelo, el coche de Papá Pig, la escuela… Solo le ponemos una pega: que para subirse a las atracciones había que esperar colas de hasta media hora y eso le corta el rollo a cualquiera.

Niña frente a las figuras de la familia de Peppa Pig en parque de atracciones de Inglaterra

 

Coger moras en Cape Cornwall

La Guía Trotamundos lo considera una alternativa con más encanto que el cercano Land´s End y según nuestro criterio, es cierto. No se puede acceder en coche, así que se trata de un agradable paseo a merced del viento que azota estas tierras. Prados verdes, un ermita semiderruida, tumbas y moras. Para Éire, coger las moras fue de lo más divertido, sobre todo sabiendo que iban a ser el desayuno del día siguiente.

Manos de niña con moras y mar al fondo

El aparcamiento es de pago, 3 libras, pero si se llega después de las 5 de la tarde, lo más seguro es que la garita ya esté cerrada y no haya que pagar. Ya se sabe que los ingleses se retiran pronto.

Comer un Pasty de Cornualles

Una empanadilla rellena de ternera, queso o lo que haga falta es el plato típico de Cornualles y qué mejor que comerse uno sentado en una playa frente a St. Michael´s Mount. Es un pastel contundente y si te toca una bolita de pimienta, pica un poco, pero merece la pena probarlo aunque solo sea una vez.

Familia comiendo en una playa frente a St. Michael´s Mount

Comiendo el pasty frente al St. Michael´s Mount

 

Aprender zoología en Port Isaac

Port Isaac es un pueblo muy pequeñito de la costa de Cornualles lleno de cafeterías y pubs en los que comer sandwiches de cangrejo. Su playa diminuta está cubierta, precisamente, de pinzas de cangrejo, algas, piedras… Y es el lugar perfecto para que los peques se hagan su propio rompecabezas animal y aprendan un poco sobre la anatomía de los crustáceos.

Niña reconstruyendo un cangrejo en una playa

Éire con su puzzle particular: un cangrejo Frankenstein hecho con piezas de muchos cangrejos.

 

Visitar una granja de bisontes

Bisontes americanos en plena campiña inglesa. Pasear por esta granja de bisontes es toda una aventura. Además de poder ver a estos enormes mamíferos, también se pueden ver ñandúes, ciervos, búhos, mapaches y burros. Si váis en furgo y os quedáis a pasar la noche en el pequeño terreno que tienen para acampar,(8.50 libras), con gallinas incluidas, la entrada a la granja os costará la mitad: 4 libras en lugar de 8.

Bisonte pastando en una granja en Inglaterra

 

Buscar ratones

Sí, sí, ratones. En la abadía de Lacock la visita también es agradable para los peques. Mientras los mayores cotilleamos aquí y allí en la vivienda de la familia Talbot, los niños tienen que ir buscando los ratoncitos que están escondidos por las distintas estancias. Una búsqueda del tesoro que hace más amena la visita para todos.

Ratón de juguete que hay que buscar en un museo

¿Podréis encontrar los ratoncitos que están escondidos por la Abadía?

 

Subirse a un autobús de dos pisos

Y por supuesto viajar en el segundo piso y si es en primera fila, mejor que mejor. Una buena oportunidad para hacerlo es en los autobuses de los park and ride que están a las afueras de las grandes ciudades. Dejamos la furgo en el parking y nos vamos a visitar la ciudad de turno sin tener que preocuparnos por encontrar aparcamiento.

niña-hombre-autobus-dos-pisos

 

Comer en un restaurante de Jamie Oliver

Nosotros probamos el Jamie´s Italian de Oxford y el menú infantil de pollo, ensalada, vaso de leche y helado está hecho con productos ecológicos. Barato, barato no es, pero por una vez… Además tienen tronas, cambiador y a los peques les dan todo el material necesario para colorear.

Niña comiendo una brocheta de pollo en un restaurante

Descubrir el Muro de los animales

Al lado del castillo de Cardiff está el Bute Park, un parque enorme y precioso ideal para tirarse en su césped a descansar, (si el tiempo lo permite). Además, el muro de su entrada principal está decorado con animales de piedra de lo más realistas. Osos hormigueros, panteras, monos… son algunas de las representaciones que se pueden ver. La hiena es de lo más impactante.

Pantera en el Muro de Piedra de Cardiff

 

Correr y saltar

Y para eso no hay nada mejor que las enormes y solitarias playas de Gales. Kilómetros y kilómetros de playa para jugar a todo lo que se nos pueda ocurrir. La playa de la foto es Freshwater West, conocida por los fans de las películas de Harry Potter como la playa en la que entierran a Dobby el elfo doméstico. En esta entrada podéis ver otras localizaciones de las pelis de Harry Potter que visitamos en nuestro viaje furgonetero por la isla.

Niña corriendo por una playa de Inglaterra

Buscar focas

Pasear por alguna de las rutas que hay junto al mar en la costa de Gales y descubrir a los bebés focas junto a sus mamás. A Éire le encantó ver con los prismáticos cómo se movían, mamaban y jugaban. Tenéis más información sobre estas rutas aquí.

Mujer y niña viendo focas en un acantilado de Inglaterra

 

Intentar coger una ardilla

O por lo menos correr tras ella para ver cómo se sube a los árboles. En casi todos los parques en los que nos paramos a jugar había ardillas por todas partes, así que los columpios quedaban relegados a un segundo plano; no hacían falta. Eso sí, era muy fácil verlas de cerca allí donde había comederos para pájaros: se ponían las botas.

Niña con ardilla comiendo

 

Navegar por las alturas

Y para eso nada mejor que recorrer en barca el acueducto de Pontcysyllte en Gales. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, este acueducto de 300 metros de largo y a 38 metros de altura, también se puede recorrer dando un bonito paseo. Pero está claro que a los peques les encantará el tema del barco. Eso sí, hay que ir antes de las 16.00 horas o ya no saldrá ninguno. Horario inglés.

Barca navegando por acueducto en Gales

 

Dar de comer a los patos

En cualquier lago, río o canal hay patos yendo de aquí para allá y todos sabemos que a los niños eso de cebar a los patitos les encanta. Además es una muy buena actividad para socializar y practicar un poco el idioma.

Niños dando de comer a los patos en un canal

 

Convertirse en el quinto Beatle

Uno no puede pasear por Matthew Street en Liverpool y no fotografiarse con la estatua de John Lennon. Eso sí, ojo con la hora a la que os dáis el paseo. Para los ingleses las 19.00 horas son como para nosotros las 4 de la madrugada y vuestros hijos os preguntarán por qué la gente está tan malita y vomita.

Mujer y niña junto a la estatua de John Lennon en Liverpool

Tomar el té

O un rico chocolate acompañado de mini cupcakes, sandwiches de atún con mayonesa y salmón y por supuesto los riquísimos scones con nata y mermelada. Nosotros nos dimos el homenaje en la famosa Auntie´s Tea Shop de Cambridge y nos nos importaría repetir todas las semanas. Todo muy british, desde los tapetes de ganchillo de las mesas, los uniformes con puntillas de las camareras o la porcelana de florecitas. El precio también muy british, pero por una vez…

Niña en tea shop de Inglaterra

Cruzar el andén 9 y 3/4

Para convertirse en un pequeño brujo de primer año de Hogwarts hay dos opciones: visitar la estación de King´s Cross en Londres o visitar Estudios de la Warner a las afueras de Londres. Si visitáis los estudios además podréis practicar hechizos, visitar la clase del Porfesor Snape, subir en una escoba mágica… Si queréis saber cómo nos lo pasamos nosotros en esta visita pasaos por esta entrada.

Niña en el andén 9 y 3/4 de las películas de Harry Potter

 

Fotografiar Stonehenge

Aunque nos da miedo dejarle a un niño una cámara de fotos, hay que darle un poco de confianza. Si le explicamos las opciones más básicas de la cámara y le damos la libertad de fotografiar a su aire acabará por captar momentos en los que nosotros no nos hemos fijado y lo mejor de todo es que nos encontraremos con imágenes a la altura de sus ojos y podremos ser conscientes de cómo ven ellos el mundo. Éire ha hecho fotos realmente curiosas de Stonehenge o las piedras de Brave como ella llamó a este monumento.

Monumento megalítico de Stonehenge en Inglaterra

Stonehenge según la vista de Éire

Perderse por las librerías

Si en esta familia tenemos un vicio, ese es el de entrar en todas las librerías que encontramos a nuestro paso. Eso es un peligro, pues siempre cargamos la furgo con un montón de libros que compramos en nuestros viajes y ya no nos caben en casa. Pero al mismo tiempo es una gozada ver cómo Éire (y esperamos que en un futuro Olimpia) se va contagiando de ese vicio y disfruta muchísimo entre las estanterías de las secciones infantiles. En Inglaterra hemos encontrado librerías enormes con secciones para peques muy grandes y surtidas y además con baño, cambiadores, cojines para sentarse en el suelo, mesas… En concreto las de Oxford (visitad la librería Blackwell) y Cambridge son una maravilla, con ediciones infantiles preciosas. ¡Preparad la tarjeta!

Niña hojeando un cuento en una librería de Inglaterra

Y estos son nuestros 20 planes divertidos para disfrutar Inglaterra con niños. Seguro que hay muchísimos más, así que si a vosotros se os ocurre alguno, dejadnos un comentario. Y recordad que nos podéis seguir en Facebook, Instagram y Twitter.

¡Que tengáis un buen día!

 

 

 

 

 

 

 

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