Portugal es uno de esos países a los que es fácil volver. Está cerca, se come bien, tiene playas espectaculares y, si viajas en furgo, ofrece una combinación que me encanta: mar, pueblos con encanto, naturaleza, piscinas fluviales y carreteras cómodas.
Después de 30 días viajando en furgo por Portugal y después de tantos kilómetros he llegado a una conclusión: Portugal no es solamente un destino de verano y playa. De hecho, muchos de los planes que más hemos disfrutado ham tenido poco que ver con el Atlántico.
Así que, si estás pensando en hacer una ruta por Portugal en furgo, aquí van 10 planes que puedes incluir en tu viaje.
1. Descubrir el Portugal del norte empezando por Bragança
Bragança fue nuestra primera parada en Portugal y es una buena manera de empezar a descubrir un POrtugal diferente.

En Bragança no vas a encontrar la imagen de Portugal que muchos tenemos en la cabeza cuando pensamos en vacaciones: no hay playas ni ambientes de costa. Hay historia, naturaleza y mucho menos ruido.
El centro de Bragança se merece un paseo tranquilo, especialmente la zona de la Ciudadela y el castillo. Entra por la Porta da Vila y recorre las callejuelas empedradas entre viviendas de una o dos plantas que te teletransportan a tiempos antiguos.
En el centro de la ciudadela te encontrarás con el pelourinho y el berrâo. Esta picota colocada sobre una escultura zoomorfa, hunde sus raíces en época prerromana.
Hay varios museos interesantes en Bragança que te ayudarán a conocer un poco más en esta zona de Portugal. Te puedes acercar al Museo de Arte Contemporáneo de Graça Morais, el Museo Ibérico de las Máscaras y el Traje, el Centro Ciencia Viva o el más que curioso Marron Oficina da Castanha.
2. Pasar unos días sin hacer absolutamente nada
Este no es un plan que suela aparecer entre los 10 planes más top para hacer en Portugal. Y por eso precisamente he querido incluirlo en mi lista.
Comenamos nuestra ruta portuguesa pasando varios días en el camping Cepo Verde. UN remanso de paz en plena naturaleza.

Piscina, bar, terraza, comidas sin prisa y poco más en un entorno tranquilo y con mucho silencio.
Después de un curso intenso nos apetecía bajar las revoluciones antes de comenzar a hacer kilómetros. Viajar en furgo no debería ser una competición por ver cuántos lugares eres capaz de tachar de la lista. A veces el mejor plan es levantarte, desayunar y pensar: ¿Qué hacemos hoy? Y que la respuesta sea: Nada.
Si quieres conocer nuestra experiencia en el camping Cepo Verde, te la dejo aquí.
3. Recorreo el Valle del Duero en tren
Este fue uno de nuestros planes más especiales en nuestra ruta por Portugal.
La Linha do Douro sale de Oporto y llega a Pocinho recorriendo unos 200 kilómetros entre los viñedos del Duero que son Patrimonio de la Humanidad. No tienes por qué hacer la ruta entera, puedes escoger hacer pequeños tramos.

Nosotros hicimos el tramo entre Régua y Pinhao. Si lo volviese a hacer ahora, haría el recorrido inverso. Saldría de la estación de Pinhao para llegar a Régua y dar un paseo por esta bonita ciudad.
Nosotros pudimos hacer el trayecto con Naneta que tuvo que pagar billete (3,20euros) y llevar bozal. Si hubiese viajado en trasportín, no habría pagado. El precio para los adultos fue de 6,30 euros, Olimpia pagó 3,20 euros por ser billete infantil y Éire 4,70 por ser menor de 25 años.
No te esperes un tren súper moderno, pero realmente, ahí está la gracia.
Si lo tuyo no es el tren tienes opciones muy divertidas para recorrer el Duero en barco. En un barco rabelo es la opción más curiosa, pero también puedes hacerlo en un barco solar.
4. Bañarte en una playa fluvial
Apunta este plan porque si recorres Portugal en furgo y aprieta el calor, te va a salvar más de un día y de dos.
Portugal tiene una enorme variedad de playa fluviales repartidas por el interior del país. Muchas cuentan con zonas de césped, sombrillas, tumbonas, mesas de picnic…

Durante nuestra última ruta por Portugal probamos varias de estas playas y una de las que más nos gustó fue la Praia Fluvial do Agroal junto al río Nabâo. El agua estaba bastante fría, pero aún así, 3 de los 4 miembros de esta familia, se atrevieron a darse un chapuzón.
5. Un paseo por Amarante
Esta pequeña ciudad a veces queda un poco olvidada por otras más turísticas o más bulliciosas. Pero Amarante se merece un buen paseo. La ciudad está atravesada por el río Támega y tiene un centro histórico precioso.

La gracia de Amarante está en combinar un paseo y recorrer el río. Dar una vuelta por el centro, cruzar el puente y bajar a pasear por la orilla del río. No te olvides de acercarte a la playa fluvial Aurora y curzar el río sobre sus grandes bloques de piedra al atardecer.
Si quieres descubrir todos los secretos de Amarante, lo mejor es hacer una visita guiada.
6. Disfrutar de la luz de Aveiro
Lo llaman la Venecia portuguesa. Porque la gente le pone el nombre de Venecia a cualquier ciudad o pueblo que tenga canales. Como si no tuviéramos bastante con una sola Venecia, ¿no?
Aveiro se merece ser conocida como Aveiro. Y punto.

Aveiro tiene una luz…especial. El reflejo en el agua de los canales, en las fachadas de colores, en las ventanas de los edificios. Una delicia.
Para disfrutar de Aveiro, déjate llevar por las calles sin rumbo fijo. Aquí y allá descubrirás restaurantes con encanto, tiendas de cerámica y puentes repletos de lazos de colores que se mecen en el viento.
¿Un clásico en Aveiro? Recorrer los canales en un barco moliceiro
Si eres de dulce, no puedes dejar de probar los ovos moles de la Confeitaria Peixinho que por sí sola ya se merece una visita. Pero si quieres ir un paso más allá puedes hacer un taller para aprender a elaborar este dulce típico.
Y si no tienes mucho tiempo, siempre pudes hacer una visita guiada gratuita en la que descubrirás los mejores secretos de Aveiro de día o de noche.
7. Dormir con la furgo junto a un parque acuático
Nosotros nos acercamos a VagaSplash rompiendo un poco la rutina de andar de aquí para allá.
Este tipo de paradas, como las de los camping, funciona genial cuando ya llevas varios días de viaje.

Piscinas y toboganes siempre son buen plan, sobre todo cuando viajas con niños.
Se trata de un parque acuático pequeño pero que nos ofrecía comodidad: tiene un área de autocaravanas on todos los servicios necesarios.
El área, además, está a pocos metros de la playa. Además de las parcelas, dispone de zona de carga y descarga de aguas grises y negras, duchas, lavandería, mesas de picnic, barbacoas, lavandería…
Se agradece la comodidad de poder pasar el día en una parque acuático y no tener que buscar sitio para dormir, cuando ya estás agotado de tanto tirarte por los toboganes.
Nosotros aprovechamos para hacer un día de esos que no necesitan demasiada planificación: preparar las toallas y los bañadores, unos bocatas y chapuzones cada dos minutos.
La pernocta fueron 16 euros y la entrada familiar al parque acuático 35 euros.
8. Visitar (y comprar algo) en un mercadillo portugués
Un clasico cuando visitas Portugal.
He visitado este tipo de mercadillos desde que tengo 3 años. Una tradición familiar.
Muchas ciudades y pueblos portugueses tienen un mercado semanal en el que encontrarás desde toallas hasta sábanas, pasando por periquitos y plantas.
Mis preferidos siempre han sido el de Vila Nova de Cerveira y el de Valença do Minho e intento visitarlos siempre que puedo. No siempre compro algo, pero sí me gusta pasear entre los puestos, escuchar las conversaciones de la gente, acercarme a la zona de comida…
Te dejo aquí una lista con algunos de los mercados más conocidos: Ponte de Lima y Espinho (lunes), Valença (miércoles), Barcelos (jueves), Vila Nova de Cerveira (sábados).
¿Con qué me quedo?
Podría escribir una lista de imprescindibles. Pero Portugal no se merece eso. No hay que llevar una lista de visitas a tachar cuando visitas Portugal en furgo.
Un día puedo estar en una playa fluvial y al siguiente viajando en tren. Puedo pasar varios días en un camping y decidir que necesito un día de movimiento en el mercado de Vilanova de Cerveira.
Esto es lo que me gusta de viajar en furgo. Está bien tener una ruta, pero también quiero dejar hueco para que el propio viaje me sorprenda.
Estos 8 planes para recorrer Portugal en furgo son solo algunos de los que he hecho en mi útima escapada. Elige los que encajen contigo y no tengas miedo a no llegar a todo. Para correr ya tenemos el resto del año.

